Minibiblioteca
Un pequeño tesoro que conquistará a niños y a adultos, un maravilloso regalo con el humor de Maurice Sendak y adaptación de Gloria Fuertes.
«El uno era Juan. Un libro para contar», «Sopa de pollo con arroz. Libro de los meses», «Lluvia de cocodrilos. Un alfabeto» y «Miguel. Un cuento muy moral en cinco capítulos y un prólogo» componen el estuche de la célebre «Minibiblioteca» de Maurice Sendak, publicada en 1962. Con unas ilustraciones expresivas y humorísticas, se trata de una colección de historias rimadas, ingeniosas, sorprendentes y que caben -como indica el título original, Nutshell (cáscara de nuez) library- en la palma de la mano. Fue distinguida por la Asociación de Bibliotecas Americanas y el propio autor realizó una adaptación para el musical «Really Rosie» de 1975, interpretado por Carole King.
Sobre la ingeniosa adaptación realizada por Gloria Fuertes en 1977, la investigadora Ellen Duthie es rotunda: “Ninguna elección mejor para trasladar la irreverencia juguetona y el humor tierno, pero nunca ñoño, de Sendak”. Con su inconfundible estilo, los versos de la poeta se apoyan en las imágenes acentuando la chispa, el tono absurdo y lúdico, el ritmo repetitivo y la sonoridad de la obra original, que gira en torno a los rituales cotidianos y las primeras lecturas infantiles. Por algo fue pensada para cuestionar las reglas, divertir, recitar…
Absorto en la lectura, el protagonista de Un libro para contar se sobresalta con la llegada de varios animales e inesperados acontecimientos que interrumpen su soledad. Juan es el primero de un peculiar relato acumulativo que -hasta el número diez- suma a la rata, al gato, al perro y otros bulliciosos personajes. Tras la enumeración ascendente, los va despidiendo en orden inverso.
Desde patinar sobre hielo en enero hasta convertirse en árbol navideño en diciembre, pasando por los vientos de marzo, los calores de agosto o viajar por el mundo el resto del año, el Libro de los meses es un divertido almanaque lleno de versos que, con la deliciosa sopa que está presente a lo largo de todo el calendario, alimentan la imaginación y revitalizan el sentido del humor.
Tampoco falta Un alfabeto en el que una familia de cocodrilos va mostrando las letras a través de situaciones muy diversas: de paseo, disfrazados, cocinando o jugando, cada estrofa rimada comienza sucesivamente por la A, la B, la C… describiendo -con habilidosas fórmulas lingüisticas- las escenas representadas.
Los padres de Miguel no encuentran explicación a su actitud rebelde e impertinente: “Me da igual”, responde a todo. El niño tampoco cambia cuando llega un león hambriento. Surrealista y disparatada, la «Minibiblioteca» se completa con este breve relato sobre la indiferencia.
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