"LA PANADERÍA", ENTRE 'LOS MEJORES' DEL BANCO DEL LIBRO DE VENEZUELA

“La panadería”, de Lucía Belarte y David Lorenzo, ha sido distinguido entre Los Mejores Libros para Niños y Jóvenes 2026 en la categoría de obras originales de Literatura infantil en la selección que promueve el Banco del Libro de Venezuela, la delegación en este país de la Organización Internacional del Libro Infantil y Juvenil (IBBY).
Desde su creación en 1980, esta iniciativa del Banco del Libro se ha convertido en una referencia internacional. Se trata de una guía dirigida a familias, librerías, escuelas y personas interesadas en ofrecer libros “de excelente calidad” para público infantil y juvenil. En cuanto a las obras distinguidas este año, el comité de expertos ha valorado especialmente la presencia de “títulos que nos asoman al mundo y que invitan al lector o lectora a habitar desde la ficción ese mismo mundo, a pensar sobre él y a interiorizarlo […]. Títulos que propician un diálogo lector rico en posibilidades con historias que nos tocan, nos retan, nos emocionan y nos conectan desde la sencillez con el humor”.
“La panadería” suma ahora un nuevo reconocimiento, tras haber recibido el Premio Follas Novas do Libro Galego 2026 al mejor libro ilustrado, concedido por la Asociación Galega de Editoras, la Asociación de Escritoras e Escritores en Lingua Galega y la Federación de Librerías de Galicia. Además, ha sido incluido en la selección “Destacados de la literatura infantil y juvenil de España – Selección OEPLI 2025” realizada por las secciones de IBBY España, y en la 41ª Muestra del Libro Infantil y Juvenil, coordinada por el Área de Difusión y Publicación de la Subdirección General del Libro de la Comunidad de Madrid.
Cuenta la historia de una familia de lobos que, buscando un lugar donde desarrollar su oficio como panaderos, deja la ciudad para instalarse en un pueblo, donde intenta ganarse la confianza de sus habitantes. Cuando un gran temporal deja las calles y las casas anegadas, los protagonistas se unen a todo el vecindario para colaborar en la limpieza del barro, un gesto solidario que cambia el recelo que les tenían.
La obra está ilustrada con la técnica del grafito, dando como resultado unas espectaculares imágenes en blanco y negro, de gran fuerza comunicativa, y que amplían considerablemente el mensaje del propio texto. Tanto la representación de los animales humanizados, como los escenarios donde transcurre el relato, destacan por su detallismo, el tratamiento de la luz, la variedad de planos y perspectivas —una influencia cinematográfica— e incluso pistas ocultas —o easter eggs, en el argot artístico— que remiten a la obra del dibujante y activista social Keith Haring, entre otras referencias.
Tanto Lucía Belarte como David Lorenzo estudiaron Bellas Artes e Ilustración, y ambos son fundadores y docentes en la escuela de artes El Atelier, en Ourense. Lucía Belarte ha enfocado su trayectoria creativa hacia la literatura infantil, mientras que David Lorenzo se ha especializado como ilustrador de álbum ilustrado, novela juvenil y cómic.